Es una realidad que el mundo tecnológico avanza con gran velocidad.
Miles de empresas, desde hace muchos años, apuestan al mundo
digital para sus audiencias. Alrededor de todo el globo las plataformas
virtuales empiezan a tomar presencia en los hogares, en las calles y en
las instituciones.
Uno de los campos más afectados ha sido la
educación. La herramienta se ha filtrado en los dispositivos de los
estudiantes y dificulta la veracidad de sus propias actividades o
comprensiones.
Nuestro enfoque es preocuparnos y debatir sobre esta implicancia en
una institución que en sí misma no cumple con un sistema efectivo,
ahora se atraviesa con otro problema más que podría estar
potenciando la mediocridad y desaprendizaje de los alumnos, sin ser
capaz de admitirse.
